La civeta de Madagascar (Fossa fossana), también conocida como fanaloka, es un raro euplérido endémico de Madagascar.
Antiguamente se le clasificaba en la subfamilia Hemigalinae junto con la civeta de palmera rayada y luego en su propia subfamilia, Fossinae, pero actualmente se clasifica como de la subfamilia Euplerinae. También ha sido clasificado como Fossa fossa. No debe ser confundido con el fosa (Cryptoprocta ferox), un animal muy similar también endémico de Madagascar. Así como tampoco con Eupleres goudotii, de nombre vulgar muy similar, falanouc, otro carnívoro malgache, también perteneciente a la subfamilia Euplerinae.
Es un mamífero pequeño, mide cerca de 47 cm excluyendo la cola, la cual mide sólo unos 20 cm, y pesa 2,5 kg. Su apariencia y movimientos son los de un pequeño zorro. Posee un pelaje corto de color beige grisáceo, con rayas horizontales negras desde la cabeza hasta la cola. Las rayas forman manchas cerca del vientre. Sus piernas son cortas y muy delgadas. Las fuentes no han llegado a un acuerdo sobre si sus garras son retráctiles o no. No tiene glándulas anales como otras civetas. Es endémico de los bosques tropicales de Madagascar y específicamente de las selvas caducifolias.
De hábitos nocturnos, aunque existe controversia acerca de si es solitario, algo inusual entre los eupléridos, o vive en pareja. No es un buen trepador y frecuenta los barrancos. Come pequeños vertebrados como mamíferos, reptiles y anfibios, insectos y huevos que roba de los nidos de aves.
La temporada de apareamiento de la civeta de Madagascar va de agosto a septiembre y el período de gestación de sus crías es de 3 meses, que finaliza con el nacimiento de una única cría. Ésta es más bien desarrollada, con los ojos abiertos y es destetada a las 10 semanas.
No se sabe mucho más, debido a su escasez, que puede deberse a algo natural o a la intervención de los humanos. Está clasificada como una especia vulnerable y que requiere de mayores estudios.
OCELOTE
El ocelote (del náhuatl océlotl) (Leopardus pardalis, antes Felis pardalis) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae.Se encuentra ampliamente distribuido en América, donde se diferencia en numerosas subespecies.
El ocelote es una especie de felino de mediano tamaño, con una longitud de cabeza y cuerpo de 70 - 90 cm, cola relativamente corta (30-40 cm, un 45% de la longitud de cabeza y cuerpo) y un peso en el entorno de los 11 kg. Poseen grandes orejas y gran sentido del oído, con unos ojos grandes y expresivos. Las extremidades anteriores tienen cinco dedos y las posteriores cuatro; las zarpas están provistas de almohadillas, que permiten al animal caminar sin hacer ruido, y con uñas largas, afiladas y completamente retráctiles, esto le resulta muy útil cuando no es necesario utilizarlas como, por ejemplo, al correr, y evitar, de este modo, su deterioro. Sus ojos están muy bien adaptados a los cambios de luminosidad: las pupilas se contraen hasta formar una fina y negra línea vertical durante los días de mucha luz, pero se abren y se redondean en situaciones de oscuridad.
El ocelote está presente desde el sur de Estados Unidos hacia el sur, en todos los países de América continental, el norte de la Argentina y del Uruguay.
Presenta una gran versatilidad en el uso de hábitat pudiendo habitar selvas húmedas, zonas montañosas y hasta semidesérticas, su hábitat se extiende desde Texas a Argentina. Son de hábitos nocturnos, pasando la mayor parte del día durmiendo en las ramas de los árboles o escondidos entre la vegetación. Es de hábitos solitarios. Tiende a emboscar a sus presas.
Alcanzan la madurez sexual a partir de los 24 meses.[3] Tras un periodo de gestación que oscila entre los 72 y 82 días, las hembras paren de una a dos crías, excepcionalmente tres o cuatro.[3] Al nacer pesan unos 250 g y no abren sus ojos hasta 15 o 18 días más tarde.[4] En cautividad se le estima una longevidad de unos 20 años, es posible que mucho más corta en la naturaleza.
Se alimenta de mamíferos medianos y pequeños; como zarigüeyas, monos, murciélagos y otros. También comen reptiles (caimanes jóvenes, lagartos y serpientes) y los huevos de las tortugas. Cazan aves y algunos son buenos pescadores. Además, se han registrado casos de canibalismo.[3] Cazan en solitario o en grupos familiares, y el éxito de la captura dependerá sobre todo de la vista y el oído; el olfato también está muy desarrollado, pero éste lo suelen emplear en el examen de la presa y en el reconocimiento del territorio marcado con orina por otros machos de la especie. Las técnicas empleadas para cazar son variadas: en unos casos acechan a la presa y, en otros, en esperar escondidos y lanzarse después por sorpresa sobre sus víctimas.
La destrucción de su hábitat es la principal amenaza para su supervivencia. Además, este animal es buscado por cazadores furtivos con el objetivo de comercializar su piel, en razón de los valores estéticos que la misma posee.


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